La creencia que de alguna forma el Estado puede gastar dinero, sin que necesariamente sean los mismos contribuyentes, es decir, todos nosotros quienes en realidad tengan que pagar dicho costo.

Recordemos a un gran economista liberal francés, que desnuda este concepto del ¨Almuerzo Gratis¨

Frédéric Bastiat (1801 – 1850): ¨Government is the great fiction through which everybody believes that he can live at the expense of everybody else¨

Este concepto se manifiesta por algunos políticos que para captar votos recurren a la falacia del impuesto a las empresas.

La idea que es posible gravar a las empresas, sin que en realidad sean sus consumidores, sus accionistas y sus empleados quienes en realidad paguen dichos impuestos.

Lo que ocurre es que quien escribe el cheque para pagar el impuesto es la empresa, pero quien financia este cheque son las personas. Esta abstracción o ficción es una falacia, la realidad es que los impuestos a las empresas lo pagan las personas.

Por este motivo, el aumento del impuesto a las empresas, siempre se traduce en menores salarios, más inflación y mayor desempleo.

Este mismo concepto aplica a la impresión de dinero, si se imprime dinero el precio de los bienes y servicios sube, es decir, la inflación es económicamente hablando un impuesto directo a las personas.