La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), la francesa Christine Lagarde, elogió hoy los indicadores de crecimiento, empleo, inflación y bajo endeudamiento de la economía chilena.
Tenemos economía que crece, que crea fuerte empleo, con un aumento en el poder adquisitivo y con baja inflación. Reiteramos, el crecimiento proviene del lado de la inversión y el consumo, no por el sector exportador.
Durante este gobierno, el Producto Interno Bruto crece al doble y el gasto publico a la mitad que en el gobierno anterior, de ahí la baja inflación actual. El gasto público moderado como proporción del PIB permite: (1) Ayudar en la lucha contra la inflación, (2) Tasas de interés mas moderada y (3) Tipo de cambio más competitivo.
Chile colocó un bono a 10 años a un 2.38% de interés (anual), el costo de financiamiento más bajo en la historia de cualquier país latinoamericano. Esto permite disminuir el costo del financiamiento en el exterior para las empresas chilenas, y así aumentar la inversión y el empleo.
Compartimos con ustedes este link, donde podrán leer artículos de N. Greg Mankiw, quien es el jefe del departamento de Economía de Harvard. Profesor de Macroeconomía, Microeconomía y Estadísticas.
Es el principal engranaje para la superación de la pobreza. En la última fila aparece la evolución del agregado del Producto Interno Bruto (PIB) desde el último periodo del gobierno anterior.
La ¨nacionalización¨ de empresas, concepto ampliamente defendido y difundido por la izquierda, no es mas que una apropiación o usurpación del Estado a la propiedad privada. Apoyar la nacionalización, es apoyar el pasar por sobre la propiedad privada.
Un país serio debe tener una política seria, es decir, que respete el legítimo derecho a la propiedad privada.
Podríamos también pensar en el caso opuesto. Supongamos que Codelco levanta una planta en Peru (por nombrar un país), y el gobierno peruano decide ¨nacionalizar¨ la planta de Peru. De ocurrir esto, el Estado Peruano le estaría robando en este caso todos los chilenos.
Es necesario ser consecuente en el análisis y condenar dichas prácticas populistas tan comunes en latinoamerica.